Historias de Vornados y famas

Con el calor apretando en el cuartel general de Pulso Villa Soledad, decidimos buscar soluciones excepcionales. ¿Dónde?

En el Hogar de lo Excepcional: Internet.

No tardamos en dar con algo que, si no era excepcional, lo parecía. SPOILER: No lo era.

Imagina que un aire acondicionado portátil no te refresca lo suficiente y que das con algo que transciende esa categoría y que además te explica por qué el resto de productos de ventilación y climatización nunca te quitan el calor.

Imagina que, además, a ese producto alquímico no lo llaman ventilador sino circulador de aire. Y que tiene un naming de película de Adam Sandler.

Vornado.

vornado-shut-up-and-take-my-money-nope

Los vornados son unos ventiladores con aspecto de nave espacial (aunque en el espacio nadie oye tus gritos ni nadie podrá abanicarte) de los que la gente habla maravillas, tanto en blogs como en los comentarios de las tiendas online.

Su fama los precede. Pero parece ser que se trata de su fama en el sentido cortazariano… de las que traen malas noticias.

Esperábamos el paquete de Amazon Prime como si se tratara de unos reyes magos que llegan en bermudas por el cambio climático.

Llegó, lo conectamos y… nada.

Seguíamos surfeando la ola de calor.

En Pulso Marketing tenemos un cálido ambiente de trabajo

La reason why del Vornado

Los gráficos de Vornado explican que el aire circula en una especie de torbellino y que el aparato debe colocarse en el rincón más fresco de la habitación. Incluso indican que sirve para llevar aire desde un piso inferior a otro y para solucionar el cambio climático.

Creímos que nuestro termostato interno estaba averiado y decidimos buscar el punto más fresco de la oficina por ensayo y error. Probamos todas las configuraciones y posiciones posibles y aún así nada. Más que aire… pasamos a tener humo.

Vornado: ¿eso es buen marketing?

Los comentarios están allí. La fama del Vornado es incuestionable: no todo pueden ser comentarios pagados. ¿Es que nuestra oficina es demasiado grande para el tamaño que adquirimos ¿Es que nuestro Vornado tenía algún defecto?

Como los adultos del cuento del cuento del Vestido Nuevo del Emperador, callamos. Seguro que hacemos algo mal.

Pero después de la fase de negación, viene la de la ira y nos sentimos engañados.

Luego llega la etapa de la negociación. Esta resulta más rápida que en un duelo convencional porque gracias a Amazon Prime, podemos devolver el Vornado sin problemas.

Ahora estamos en la etapa de la depresión: nos la han colado con marketing. ¡En casa del herrero…!

Fumando espero al incauto que yo quieroDeberíamos alcanzar a la fase de aceptación para digerir todo este asunto. Pero nos negamos a aceptarlo.

(guest post de mi cuñao)

Qué risa, como os la han colado con el márketin a vosotros… que sois una agencia de márketin. ¡Os han dao de vuestra propia medicina!

(fin del guest post de mi cuñao)

No.

No se trata de que un mal producto pueda tener un buen marketing. Es que es imposible que haya buen marketing si el producto no es aceptable.

¿Qué es el buen marketing?

El marketing es una disciplina que tiene cuatro variables: producto, precio, distribución y comunicación. Todas ellas son fundamentales para vender y satisfacer necesidades. Es posible lograr ventas a corto plazo con una de las variables descuidadas. Un buen producto puede venderse a pesar de ser difícil de encontrar. Una buena comunicación puede justificar un precio excesivo. Y mentir en comunicación a corto plazo puede compensar un mal producto. Eso es posible, pero significa pan para hoy y hambre para mañana… porque al cabo de un tiempo la gente admitirá que el emperador va desnudo y que, aunque hayan pagado 90€ y quieran justificar su inversión, el aire del Vornado no rebota contra la pared.

El buen marketing es Amazon Prime, que permite devolver un producto sin explicaciones. El buen marketing es nuestro nuevo ventilador actual, que vale 20€ y funciona mejor que el Vornado de marras. El buen marketing es una combinación exitosa de un buen producto, un buen precio, una buena distribución y una buena comunicación. Si suspendes una de esas asignaturas, no apruebas el curso; si una de esas variables no tiene buena puntuación, no es buen marketing.

Hacer marketing no es vender humo

A los de nuestro gremio se nos tilda constantemente de vendehumos por culpa de casos como este. Puede que la publicidad (que solo es una cuarta parte de todo el marketing mix) engañe, pero si ese es el caso, tampoco podríamos hablar de buena publicidad. Si un profesional del marketing tiene que trabajar con mal producto no mentirá para venderlo, lo adaptará, lo cambiará o incluso se negará a trabajar a partir de él.

Es cierto que puede ser un proceso más complicado, pero eso es irrelevante. Al fin y al cabo, hacer promesas es muy fácil. Lo que marca la diferencia es cumplirlas.

 

 

Oscar

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