¿Existen posibilidades de un boicot español a productos catalanes?

By septiembre 7, 2017Pulsaciones

El 1 de octubre la Generalitat de Cataluña quiere organizar un referéndum de independencia que está tensando al máximo las relaciones políticas con España. Nosotros creemos que la información y la reflexión son el antídoto para el pánico por eso escribimos un artículo sobre qué decisiones debería tomar una marca a nivel estratégico si Cataluña termina independizándose. Hoy queremos hablar de un tema que también inquieta a las marcas: un posible boicot de los consumidores españoles.

Antes de hablar de boicots, ¿qué es realmente una marca catalana?

En una realidad económica global, lo único que tiene una procedencia clara es el producto ultralocal de proximidad. Muchos de los aceites de oliva de nuestros amigos de OrigenOliva encajan en esa definición. Pero la identidad de la gran mayoría de marcas y productos es poliédrica. Las materias primas proceden de un lugar, se procesan en otro, su logística implica varios países, y su distribución y su estrategia tienen lugar en ciudades distintas.

Por ejemplo: la sede de Nestlé está en Esplugues de Llobregat, al lado de Barcelona, pero tiene fábricas por toda la geografía española y la matriz internacional es suiza. ¿Hace Nestlé productos catalanes? No es tan fácil responder a esa pregunta. De hecho, la realidad tiende a huir de divisiones binarias. Una marca tan catalana como ”la Caixa” patrocina al mismísimo Real Madrid, ¿en qué saco cae eso? ¿Nos vendemos nuestro abono del Bernabeu?

Y es que no hay que perder de vista que los boicots son herramientas de presión pertenecientes otro paradigma de economía más cerrado, menos globalizado y mercantilizado.

Cómo predecir un boicot a los productos catalanes

Aunque con los datos actuales, es imposible anticipar la reacción de los consumidores, sí podemos decir que no ha habido ningún boicot relevante a productos catalanes, más allá de amenazas a bombo y platillo cuya repercusión no ha sido tanta. También hay que tener en cuenta que a pesar de todos los desencuentros, nunca ha habido un boicot a productos españoles desde Cataluña, lo cual en cierto modo desacredita la posibilidad contraria. Así pues, podemos decir que tanto las posibilidades como la repercusión de un boicot son bastante anecdóticas y es que, ¿quién dejaría de comer algo que le gusta por su origen?

Esta idea es tan absurda como discriminar una persona por su procedencia. Este razonamiento lo ha presentado a la inversa un supermercado Edeka en Hamburgo que ha retirado los productos producidos en el extranjero de su lineales para dar a entender que la xenofobia en un mundo que consume globalmente es aún más absurda.

El Brexit, un precedente cercano de posibles boicots

Un precedente reciente de un proceso político con repercusiones en el marketing y las marcas sería el Brexit. Aunque ahora mismo solo un 37 % de los europeos tiene sentimientos positivos hacia el Reino Unido pero no se ha articulado ninguna iniciativa parecida a un boicot.

Verlo con un ejemplo ajeno ayuda a verlo más claro. ¿A que no abandonarías The Body Shop, las zapatillas Reebook o dejarías de viajar en Vueling, propiedad británica? Nosotros no pensamos dejar de conducir nuestro Rolls Royce, desde luego.

La solución de las marcas catalanas a un boicot español

Un boicot no es una herramienta de presión o protesta adecuada. Incluso una entidad unionista como Dolça Catalunya afirma que las amenazas de boicot no hacen sino echar leña al fuego.

Que Cataluña se independice o que no lo haga no es culpa de un empresario concreto ni de un grupo de trabajadores. El origen geográfico es tan azaroso o anecdótico como el lugar de nacimiento de una persona. Hay otros factores que deberían pesar mucho más en la decisión de compra: las buenas prácticas, la calidad de su producto o el servicio que te aportan.

Pero es que además, hoy en día, si una empresa fuera boicoteada por el hecho de ser catalana, puede centrarse en clientes internacionales, en el e-commerce y la exportación.

Desmontando el boicot a los productos catalanes

La sectorial de economistas de la ANC ha publicado este artículo al respecto, en el que dicen que un boicot sería una circunstancia temporal, que no alcanzaría el 2% del PIB. Léelo en catalán o léelo con traductor automático.

Otra cosa que hay que tener en cuenta es que los negocios B2B difícilmente se verían afectados por un hipotético boicot. Sin ir más lejos en Pulso Marketing tenemos clientes en Hanoi, Rotterdam, Bilbao, Pamplona, Manlleu y Barcelona. Está claro que a ninguno le importa que estemos en Canet de Mar. Si tu partner funciona, ¿lo cambiarías solo por su código postal? ¡Eso sí es pintar cuatro barras rojas… en tu balance de Excel!

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